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Formas de ser – Josep Salvador Collado (Pepe) Escenógrafo


Pepe ha sido el nombre con que llamaba a mi tío «El tiet Pepe» de una forma entrañable, luego y con los cambios politicos los clientes actualizaron su nombre de pila Josep, como normalizándolo después de una época en que el catalán no era del agrado del gobierno imperante, a pesar de ello siempre le he llamado Pepe.

Pepe, junto a su hermano Joan (Juan en aquella época) fundaron el taller de escenografía Hermanos Salvador (con los años Germans Salvador, insisto en estos cambios pues nos marcaron un principio de normalización en época pre-democrática). En este taller creado en 1942 tuve mi aprendizaje, pero ya antes, mucho antes de los 14 años que fue cuando entré en el taller, había tenido un contacto muy cercano con mi tío Pepe, como un hermano mayor, me sacó del ámbito familiar para mostrarme otros aspectos que no conocía, con él asistí al boxeo, a los toros, a la playa, a cazar, a jugar al fútbol y con su ejemplo aprendí a organizar cosas y gentes.

Su creatividad pictórica quedó relegada, o mejor dicho velada, por la exigencia del sistema de negocio, su hermano Joan pintaba y Josep atendía a los clientes y organizaba el mantenimiento de los decorados de alquiler y eventualmente hacía algún diseño y montaje: carrozas, festivales…, pero los parabienes los recogía Joan, aunque aceptada la situación, no deja de ser como injusta.
Pepe es un excelente pintor y dibujante, un alegre conversador y animoso emprendedor, que por este motivo se puso en contra de él y de paso de la firma Germans Salvador, la cúpula directiva del Instituto del Teatro de una época determinada, por pretender llegar a un acuerdo para que los alumnos de escenografía pudieran hacer prácticas de taller y de esta forma conocer mejor el oficio, intentando armonizar los estudios teóricos con la practica de taller, dado que en el Instituto del Teatro formaban escenógrafos «de diseño» considerando que habrían otros que realizarían sus decorados. Fue una dura batalla que nunca se ganó (actualmente corren otros aires en el Instituto del Teatro).

Hoy he visitado a mi tío, que ha salido esta semana del hospital y está a sus 86 años con salud mermada, pero con esa fuerza de mirada que siempre le ha caracterizado, con una clara aceptación de la vida y sin rendirse.
El dibujo que ilustra este post, no hace mucho que lo realizó, está hecho a lápiz y es un tema que le gusta, pintar árboles, me mostró más variaciones sobre el tema, en ellos aparecen los árboles de pie como dice Alejandro Casona, en ellos veo esa fuerza oculta de estar de pie sin el ornato de las hojas juveniles que cayeron, pero en pie detrás otros árboles más lejanos que se funden en el aire, los dibuja porque si, porque quiere y sin darse cuenta nos está diciendo cosas, el árbol es un símbolo muy poderoso, es paciencia, constancia, vida, serenidad, experiencia y sobre todo sabiduría.
Gracias Pepe por este regalo.