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Formas de ser – La comunicación (escrita)

foto-1Queridos amigos… a los que seguís este blog, habitual o esporádicamente, tengo necesidad de transmitir una sensación que estoy viviendo como navegante en la red e incluso como patrón de mi nave. En mi juventud, nada existía de todos estos medios de comunicación planetario, pues sólo disponíamos de teléfono, carta postal o telégrafo, y como receptores, la radio, el cine y más tarde la televisión, nunca diré que tiempos pasados fueron mejores, porque no es posible afirmar tal cosa, a lo sumo fueron diferentes y naturalmente a nadie le voy a exigir los referentes que yo he tenido en cuanto a convivencia y presencia en el mundo, pues todo evoluciona.

Dicho esto, lo único que me descoloca y no logro entender es que teniendo los infinitos medios de comunicación, hoy en día falle la base, la comunicación, y más en concreto  la comunicación escrita, la palabra escrita está muy por encima de la oral en este medio de internet,  es muy importante tanto a nivel personal como colectivo (chat, twister, email,web, etc…) y creo que los medios funcionan bien, pero  la comunicación no del todo, aclaro mi posición: para mí la comunicación (escrita) es intercambio y más en este canal de redes, donde emisor y receptor están ocultos, de entrada de incógnito,  luego se  tiene la opción de dejarlo de ser, y esto a mi entender debería ser una ventaja en la comunicación, pues al no estar presente el receptor,  uno puede expresarse sin ningún condicionamiento, y a eso le podríamos llamar libertad, y en este punto es donde aparecen mis dudas y descoloques.

Nunca me ha gustado generalizar ni que generalicen, y siempre he constatado que son más los que callan que los que arman ruido, pero aquí en la red, como navegador, estoy empezando a vacunarme ante la contaminación escrita que en ella observo, producida por un (no creo importante ) sector de navegantes que desvirtúan el concepto de libertad (en este caso de libertad escrita). Ejemplo: Casi cada día hago un repaso de los diferentes periódicos (de todas las tendencias) y así contrastando,  formo mi criterio sobre hechos ocurridos, aunque no tenga acceso directo a las fuentes de esos hechos, una parte de mi intuición casi podría corroborar que aquello que sucedió es o no como lo cuentan, a eso le llamo criterio propio. Pues bien, aquí viene mi asombro, una vez leídas las noticias, alguna vez se me ocurre leer los comentarios de otros lectores sobre los hechos, y aparte de insultos, sarcasmos, ignorancias, extremismos, intereses creados, por parte de un pequeño sector que utiliza la palabra escrita para reventar, desprestigiar, difamar, etc., muchas veces no comprendo para que se toman la molestia de hacer comentarios, ni para que les sirve (y no quiero pensar mal porque acertaré) y es aquí donde se rompe el esquema funcional de la comunicación, al punto de que incluso algunos comentarios no tienen nada que ver con lo expuesto como tema en el periodico. Un tema de divulgación cientifica, sobre un descubrimiento en la Luna, ha dado  comentarios  de como  el gobierno en funciones tiene que dimitir… en fin…

Como patrón de mi nave (blog) intento hacerlo lo mejor posible, y soy correspondido con vuestras palabras de aliento y ánimo, mi intención en el blog queda reflejada en la página de saludo que la podéis encontar donde aparece mi nombre (Joan Salvador)  y dado que dentro de dos meses hará dos años de este blog, creo que ya puedo tener una visión de que tipo de amigos ha generado el blog. Por vuestras palabras escritas intuyo una forma de ser, vuestros intereses y afinidades con los míos, y la verdad es que nunca imaginé que pudiera llegar a comunicarme con tantas personas y de tantos lugares del planeta y esto da satisfacción y una cierta certeza de que lo que hago es correcto, sois muy gratificantes. A pesar de ello, algunas veces tengo que advertir a algunos de que escriban su dirección de correos correctamente, pues son retornados los envíos que mando, y otras veces algunos (no demasiados) ahorran al mínimo al hacer un pedido, sin ni siquiera poner su nombre, ni para que lo necesitan (aunque  atiendo igualmente su demanda), al darme tan pocos datos no puedo asesorarles y sólo mando material a ciegas.

No quiero renunciar a utilizar la palabra escrita en su misión principal “la comunicación” y con ello el intercambio, sea de experiencias, de amistad, de afinidad, respeto, sinceridad,  y sirva de contraposición ante la contaminación anteriormente dicha, en que el hecho comunicativo se ha transformado en simples monólogos intransigentes, eso sí,  anónimos, pues fuera de aquí se me da que no dirían ni mu, y menos pasarían a la acción.