Formas de ser (3)

Algo agradable

Algo agradable… escribí en el buscador ante de apagar el ordenador. Casi siempre termino mi ración de navegar leyendo las noticias, y de verdad que tienen de todo menos agradable, y no quería acostarme antes sin tener ante mi algo agradable. Al pulsar la entrada, apareció un listado con referencias a algo agradable, predominaban las ofertas eróticas con promesas de alcanzar las estrellas, luego las ofertas de agencias de viajes, y claro me decepcionó; una mujer describía sus sueños y eran en playas lejanas, levantarse cuando a uno le viene en gana, comer marisco, tener a un compañero que por la noche saldrán trajeados a cenar, etc.

No dudo que todo eso no sea agradable, pero me preocupa que todo lo agradable nos venga de fuera (además cuesta mucho dinero). Yo buscaba algo más sutil, más cercano, incluso en casa, y aunque para algunos parezca una barbaridad, incluso en el trabajo.

Dejé de buscar en internet y miré a mi alrededor, más aun, más cerca, me miré a mi mismo, y me di cuenta que no hacía falta viajar demasiado lejos para encontrar algo agradable, sentí mi respiración, noté que sonreía y descubrí todo lo que pude de algo agradable que percibía en aquel momento, estaba tranquilo, por la ventana llegaba un pequeño frescor de la noche, e incuso apagué el cigarrillo medio consumido, me encuentro bien, y esas pequeñas cosas son para mí algo agradable, sin necesidad de soñar.

Hasta mi llegan los ladridos de unos perros en la lejanía, atenuados por la oscuridad de la noche; los lejanos sonidos de la noche siempre me han creado esa sensación agradable. Recuerdo que cuando vivía en la ciudad, en Barcelona, desde mi cama oía lejano, en las noches con niebla, el faro acústico que había en Montjuic, y mi imaginación volaba hacia las barcas de pesca, que para regresar necesitaban de esa guía, era algo agradable.

Algo agradable es cuando te plantas delante de tus alumnos, y espontáneamente sin decir nada se hace silencio y todas las miradas se concentran en la mía, expectantes a lo que les voy a decir, algo agradable es cuando estás dando explicaciones sobre un tema y oigo mi voz buscando la mejor forma de trasladar mis conocimientos a los alumnos y ellos siguen con sus miradas sobre mí.

Y entre muchas cosas, algo agradable es cuando retomo la lectura de ese libro que me acompaña antes de dormirme.

Y muy agradable ha sido escribir este post.

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