Memorias de un aprendiz (2)

Mi primera faena

Supongo que fue un lunes, que empecé a trabajar en el taller.

Realmente deseaba dejar el colegio, donde lo que más aprendí fue a escaquearme de entregar los deberes y descubrir que no pasaba nada; lo único que podía motivarme habría sido hacer el bachillerato, pero en casa me dijeron que no me hacía falta para trabajar en el taller, y que lo que debería de hacer es estudiar” teneduría de libros” esperando cumplir los catorce años.

taller

Así que me pasé un año haciendo caligrafía redondilla, inglesa y gótica, extendiendo letras, pagarés y mecanografía, con total desinterés, lo único interesante fue que en las prácticas de mecanografía coincidía con una chica vecina de mi calle y estábamos solos en el cuarto de máquinas de escribir, ya que las chicas y los chicos estábamos separados en clases diferentes.

A las 9 en punto se abrió el taller y me mandaron a buscar agua con el botijo a la fuente de el Paralelo esquina Arco del teatro; a primera hora de la mañana aun se podía caminar por la calle Berenguer el Viejo, que era donde estaba el taller, ya mas tarde no se podía ni andar de la aglomeración de gente, toda la calle era un mercadillo, las aceras ocupadas por vendedores que gritaban “ a pela la pila, a pela la pila” refiriéndose a los montoncillos de tomates o patatas o alcachofas, que valían una peseta cada montoncillo.

Se vendía de todo, papelinas de tabaco reciclado (colillas) pimentón, relojes despertadores, ropa usada, zapatos, en fin un gran bazar de objetos mil casi todos robados.

Era tal la aglomeración de gente, que recuerdo la broma que hacía el mozo del taller (chico para todo) me dijo.- mira Juanito- y abría la ventana que daba a la calle, al abrirla subía el rumor de la gente, y lanzando un escupitajo, la cerraba rápidamente, naturalmente ese proyectil acuoso no legaba al suelo, y al momento unos improperios se alzaban, recordando a los muertos y toda su la familia dedicados al que había lanzado el escupitajo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *